- ¿Se puede arreglar?
- Por lo general, sí – la mugre y la decoloración responden bien; las manchas profundas y las quemaduras requieren más trabajo.
- ¿Puede arreglarlo usted mismo?
- Quitarle el polvo con cuidado, sí. Las toallitas, las esponjas mágicas y los limpiadores caseros pueden quitar el acabado.
- ¿De qué depende el costo?
- El tamaño de la bolsa, el tipo de piel, cuánto trabajo de color necesita y si hay manchas, quemaduras o parches.
- ¿Se puede enviar por correo?
- Sí, desde cualquier parte de EE. UU.
- ¿Mientras espera?
- Algunas reparaciones pequeñas, sí. Llame antes.
¿Cuál es su problema?
Revise su bolsa con luz natural, por delante y por detrás, y vea cuál de estos casos le corresponde:
Opaca, sucia u oscurecida
Las asas, la base y la orilla de arriba juntan mugre y grasa de las manos, los mostradores y el piso del auto hasta que la bolsa se ve sucia y sin vida. Es el caso más común, y una limpieza a fondo seguida de la restauración del acabado normalmente le devuelve un aspecto parejo.
Manchas de tinta, maquillaje o grasa
Una pluma abierta, un labial o una mancha de grasa pueden marcar la piel por dentro o por fuera. Algunas manchas salen con la limpieza. Otras ya penetraron, sobre todo en piel clara o sin tratar, y la meta honesta es que se noten mucho menos, a veces con trabajo de color.
Color desteñido o disparejo
El sol, el roce y los años de uso dejan unas partes más claras que otras. La igualación y la aplicación de color devuelven la bolsa a un solo tono parejo. Si prefiere cambiarle el color por completo, teñir la piel también es una opción.
Daño por calor, quemadura o fuego
Las marcas de humo y de quemado no se quitan como la mugre. El daño superficial muchas veces se puede restaurar; una quemadura que traspasó la piel necesita un parche o un panel. En el taller se restauró una bolsa Louis Vuitton que sobrevivió a un incendio, y a una bolsa Gucci quemada por una tenaza para rizar el cabello se le puso un panel decorativo.
Qué hacer ahora mismo.
- Seque un derrame reciente con un trapo limpio y seco, dando toquecitos, sin tallar.
- Vacíe la bolsa, incluidos los bolsillos, para que las plumas y el maquillaje no se derramen adentro.
- Guárdela rellena de papel de seda en su funda, lejos del calor y del sol directo.
- Tome fotos con luz natural del frente, la parte de atrás, la base, las asas y el interior, y fotos de cerca de cada mancha o parte gastada.
Qué no hacer.
- No talle con una esponja mágica o de melamina; es abrasiva y quita el acabado junto con la mugre.
- No unte acondicionador ni aceite sobre una mancha para disimularla, porque puede extender la mancha y oscurecer la piel de forma dispareja.
- No ponga agua ni gel antibacterial en piel clara o sin tratar; el agua puede dejar un aro oscuro y el alcohol puede quitar el color.
Cuándo no vale la pena repararlo.
La restauración no siempre vale la pena. Si la bolsa es de material recubierto o de piel reconstituida que se está pelando, la limpieza no va a detener el pelado. Si la bolsa fue económica, el trabajo puede costar más que una nueva. Y una mancha de tinta muy adentro de una piel clara y sin tratar puede solo aclararse, no desaparecer – se lo diremos desde el principio al ver sus fotos.
Cómo lo arreglamos.
- Revisamos la piel, el acabado y cada marca, y le confirmamos el precio antes de empezar cualquier trabajo.
- La bolsa recibe una limpieza a fondo, con atención especial a las asas, las orillas y la base.
- Las partes desteñidas o manchadas se igualan de color y se restaura el acabado para que el brillo quede parejo, o se tiñe toda la bolsa si usted quiere un color nuevo.
- Las quemaduras, los hoyos y las partes rotas se parchan, o se cubren con un panel de piel nuevo cuando un parche no basta.