- ¿Se puede arreglar?
- Por lo general, sí – muchas veces solo con un carrito o un jalador nuevo; a veces con un cierre nuevo completo.
- ¿Puede arreglarlo usted mismo?
- Solo si el forro se atoró en los dientes. Un carrito gastado o dientes faltantes necesitan un taller.
- ¿De qué depende el costo?
- Si es el carrito, el jalador o el cierre completo, el largo del cierre y cómo está cosido a la bolsa.
- ¿Se puede enviar por correo?
- Sí, desde cualquier parte de EE. UU.
- ¿Mientras espera?
- Algunas reparaciones pequeñas, sí. Llame antes.
¿Cuál es su problema?
Abra y cierre el cierre despacio, con buena luz, y vea a cuál de estos casos se parece:
Se abre al cerrarlo
Los dientes se separan justo detrás del carrito, muchas veces en una bolsa muy llena. El carrito de una bolsa es pequeño y se abre y se cierra muchas veces al día, así que se gasta. Si los dientes se ven derechos y completos, muchas veces basta con un carrito nuevo.
Se rompió el jalador o el dije
El cierre todavía corre, pero se rompió el jalador, la borla de piel o el dije. Normalmente es la reparación más pequeña. Guarde la pieza rota: en una bolsa de diseñador el jalador puede tener un logotipo, y puede preguntar si se puede volver a usar.
Atorado en el forro
El carrito se traba en un lugar porque la tela del forro o un hilo suelto se metió entre los dientes. Regréselo con cuidado por donde vino. Si el forro está roto o deshilachado cerca del cierre, se va a seguir atorando hasta que también se repare.
Se está soltando de la piel
La costura que une la cinta del cierre a la bolsa se deshizo, la cinta se está deshilachando en las puntas o faltan dientes. La costura suelta se puede volver a coser. Si faltan dientes o la cinta está rota, normalmente hace falta un cierre nuevo.
Qué hacer ahora mismo.
- Saque las cosas pesadas y voluminosas para que el cierre no tenga que hacer fuerza para mantener cerrada la bolsa.
- Si el carrito se atoró con el forro, saque la tela con cuidado y regrese el carrito por donde vino, sin jalones.
- Guarde en una bolsita cualquier pieza que se haya caído, como el jalador, el dije o el carrito.
- Tome fotos de la bolsa completa, del cierre a todo lo largo y de sus dos puntas, y una de cerca del carrito.
Qué no hacer.
- No siga forzando el cierre de una bolsa demasiado llena, porque la tensión abre el carrito y jala la cinta hasta soltarla de la piel.
- No apriete con pinzas el carrito pequeño de una bolsa; se puede agrietar o se puede rayar el acabado de los herrajes.
- No queme con encendedor ni corte con tijeras los hilos sueltos atorados en los dientes, porque es fácil chamuscar o cortar la piel que está justo al lado.
Cuándo no vale la pena repararlo.
Si la bolsa fue económica y el material recubierto o de piel reconstituida alrededor del cierre ya se está pelando, la costura nueva no tiene de dónde agarrarse, y cambiar el cierre completo puede costar más de lo que vale la bolsa. En ese caso normalmente conviene una bolsa nueva. Y si solo se rompió el jalador, no necesita un cierre nuevo completo – lo honesto es poner un jalador nuevo.
Cómo lo arreglamos.
- Revisamos el carrito, los dientes, la cinta y la costura, y le confirmamos el precio antes de empezar cualquier trabajo.
- Si los dientes y la cinta están bien, cambiamos el carrito gastado o el jalador roto y conservamos el cierre original.
- Si el cierre se está soltando de la bolsa, lo volvemos a coser a la piel a lo largo de su costura.
- Cuando el cierre ya no tiene arreglo, lo cambiamos por uno lo más parecido posible al original en largo, tamaño de dientes y color del metal, y lo volvemos a coser a la bolsa.